Y además en esta imagen:
Y ha salido esto:
Divertido, moderno, cool.
Así era él.
Un chico, pero no cualquiera.
Mi chico, mi hombre y mi novio. Mi alma gemela.
“Por y para siempre”, ese era
nuestro lema, refiriéndose a nosotros dos, a nuestro amor.
Nos prometimos amor eterno.
Pero desgraciadamente no fue
así.
Él se marchó, y con él
también nuestro amor.
Se fue lejos, sin decirme
nada, ni siquiera un adiós, ni un: “esto se terminó”.
Una Doña Nadie sin él.
Un vacío en mi corazón.
Y mucho dolor.
Pero el tiempo pasa, y aunque los recuerdos quedan, imposibles de
borrar, yo los enterré y así le olvidé, evaporándose todo ese maldito dolor.
Y sobretodo a divertirse.
Era verano y las playas
estaban repletas de gente, de todas las razas y géneros, además de edades.
A mi me gustaba contemplar un
rato a esas desconocidas gentes: sus hablas, sus conductas, todas las
diferencias posibles en ese lugar caluroso y soleado, alegre y despreocupado;
además de un lugar perfecto para ligar.
Un bombón, un yogurín.
Un bombón de esos tan ricos
que te lamerías hasta los dedos.
Un yogurín de esos que lo
escurarías hasta dejarlo bien limpio.
Dos de esas cosas que había
que aprovechar hasta la última gota; las cuales eran el clímax, el orgasmo, la
culminación del placer: lo mejor de lo mejor.
Como una delirante visión
febril, un ensueño, un paraíso infernal, por el que él, se acercó.
Corría como un atleta profesional, fornido su cuerpo y envuelto de moreno, de café con un ligero toque de leche, y tan ligeramente azucarado, dulce, embriagador, que resultaba, resultaba oh…algo celestial, a la vez que prohibido; un pecado.
Corría como un atleta profesional, fornido su cuerpo y envuelto de moreno, de café con un ligero toque de leche, y tan ligeramente azucarado, dulce, embriagador, que resultaba, resultaba oh…algo celestial, a la vez que prohibido; un pecado.
-Hola guapa-.me dijo él con
naturalidad.
Su acento era italiano.
“Perfecto” pensé con la
libido subiéndome por el cuerpo y provocándome insoportable calor.
-Hola cariño-.le dije yo
atrevida.
Nos sonreímos, nuestros ojos
cruzándose, los suyos de un color miel
que luego bajaron hasta mis pechos, descubiertos, bronceados y
recubiertos con aceite, como el resto de mi cuerpo.
-¿Te hace una cita esta noche,
en la playa, fiesta…y tu y yo?-.me propuso.
-Acepto-.le dije simplemente.
-Nenas, hoy tenemos sexo
asegurado; tengo una cita con un italiano que quita el hipo, y tiene dos amigos
que no se quedan cortos, así que vestíos, olvidaros de bragas y a ligar se ha
dicho
Una noche loca, divertida,
propia del siglo XXI: moderna y cool;
incluso más que mi ex, sin duda alguna.
Una noche de fiesta, de
bebidas alcohólicas, de bailes sensuales, de un final intimo, con chapuzón en
esa agua salada, con la luna llena reflejándose en el oscuro mar y gemidos
saliendo de nuestras bocas.
Pletórica felicidad.
Juventud, divino tesoro;
dieciocho años tenía él, Stefano, un cuerpo de infarto y paquete que te llevaba no
solo a las estrellas, sino al universo.
Yo a mis veintidós años, y la
locura aún haciéndome cosquillas en las plantas de los pies.
Era genial…
Y es que a falta de amor, que
no falte diversión, locura y atracción.

Es un punto de vista interesante pero me ha faltado algo en la historia. Aun así es entretenida.
ResponderEliminarSaludos ^^
ME temo que no me ha dicho mucho :/, parece el inicio de un chick lit, pero sin profundizar en el tema del sexo y demás. Cuidado que ha habido erratas de acentos y con la estructura de los diálogos. y una cosa, ¿22 años y habla de yogurines? ¿de cuánto hablamos, chicos de 17? Es que no queda claro :/ (y busqué escurar y me temo que no es el significado que querías darle a la frase: http://lema.rae.es/drae/?val=escurar ). Besos. xa-LFDM
ResponderEliminarTiene puntos interesantes, pero me perdí un poco en ciertos momentos, también al final parece perderse un poco, deberías de editalo un poco. Saludos.
ResponderEliminarjajajaja muy locas sus noches!!! Me gusto mucho!! Aunque el asunto suena un poco peligroso hay gente vivi su día a día de ese modo, creo que te habría faltado se un poco menos superficial a la hora de las descripciones pero me gusto :)
ResponderEliminarSaludos!!!
Dí que sí, a falta de pan buenas son tortas jejeje. Creo que esta historia te habría quedado de muerte si dejases volar explícitamente un poco más esa lujuria, no sé si me entiendes... Además te recomiendo el uso del guión largo para los diálogos y de una sangría (aunque yo misma no siempre la use... upps) porque creo que visualmente quedaría mucho mejor :)
ResponderEliminarBesotes grandes ^^
Le hace falta una buena corrección... Ten especial cuidado con los porque, por qué y porqué. ¡No son lo mismo! Saludos :D
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