Basándome en las inspiraciones:
Y la canción:
Y ah! Antes de presentar el relato he de decir que gracias a los comentarios sinceros, en su parte buena y en la mala; ya que esas criticas que sinceramente algunas duelen, pero son las que me permiten el intento y las ganas también, de mejorar, de seguir escribiendo, que algunos lo harán mejor, peor, es discutible, cada uno tiene su forma de escribir y eso es lo que marca a cada autor y lo hace de alguna forma "especial", y que la conclusión es esa: las criticas, están ahí no para humillar, no no! ni para infravalorar, que va! sino para MEJORAR.
Y que no estamos ni para hundirnos, sino para motivarnos y ayudarnos :)
Y después de este homenaje a las criticas y perdonad por no contestar a las criticas del anterior, que para mi es tan importante como leer y comentar vuestras entradas lo que el tiempo me permite, como a todos, pero es que terminé odiando ese relato, porque me causó una pequeña crisis de celos en mi relación y lo pasé algo mal...pero ahora está arreglado, aunque sigue siendo a veces complicado, bonito y maravilloso, y de nuevo complicado, me callo de una vez (dejó de escribir, mejor dicho) y aquí dejó mi relato :). Espero que os guste.
SALVADA POR EL AMOR
Melisa era una de esas chicas: tímidas,
solitarias y tristes, pero era bella al mismo tiempo. Una belleza de
la que no se daba cuenta que disponía, la cual, años más tarde, se
convertiría en su escudo.
Melisa un día se prometió que jamás
sería como ellas, esas arrogantes, estúpidas y creídas chicas que
merodeaban a su alrededor con sonrisas burlonas y miradas acusadoras,
que decían: “tú eres una friki, yo soy la mejor, mejor que tú”,
o algo semejante y de tal soberbia.
Pero nunca puedes decir “de esta agua
no beberé”, porque en el caso de Melisa, su vida dio un drástico
giro, altamente vertiginoso y de caída libre y sin cuerdas; un giro de 180º que
supuso un siniestro accidente que terminó con la vida de sus padres.
Melisa pero; salió indemne, con solo secuelas de una persistente amnesia que la
acompañó desde entonces además de una oscuridad mental.
Y Melisa entonces cambió.
Ella, la chica que antes había sido,
ahora sucumbía a los brazos del demonio, cual malévolo ser la
arrastró al infierno, rodeando con sus manos y garras el débil
corazón de la chica, apretujandolo con la misma ira con la que ella
se debatía, llevándose su alma al limbo, cerca de las puertas del
subsuelo; pues solo su cuerpo sin alma se arrastraba por ese lugar
llameante, siendo el mismo demonio.
Una diablilla presumida, pedante,
estúpida y engreída.
Era otra persona, o al menos eso decían
cuales la conocían; desde familares y amigos, hasta sus propios
profesores.
Esa chica no era Melisa.
Todo siguió así, sin cambio ni vuelta
atrás, estancada en su YO nuevo, sin poder tirar hacia delante,
cegada por la rabia, pasando tiempo, mucho tiempo, sin pasar por
otras fases, atrapada en la ira, culpando al mundo y a sus gentes,
odiándose a ella misma por no haber muerto; aunque esa era su forma
de morir: ser otra.
Otra que no recordaba.
Nadie podía culparla, tan solo
intentar ayudarla, quererla y hasta un chico-y no uno cualquiera-se
atrevió a fijarse en ella, incluso a amarla.
Y ese era Marcos, un tipo de mirada dulce,
profunda y penetrante, que recitaba poemas y era todo un melancólico.
Melisa se enamoró de todo ello, de
él. Marcos se enamoró de una desconocida, que él, conocía muy
bien...
“Él es demasiado bueno. Yo soy mala.
No le merezco” se decía Melisa, pensando que tal benevolencia no
era digna para su maldad.
Pero Melisa no podía evitarlo, en su
corazón sintió algo de amor, evaporándose así el odio.
Cuando el la besó, hizo vibrar su
alma, devolviéndosela, resurgiendo de ese limbo sin salida, tan solo la del Infierno...y ahora un Cielo.
Y así fué como Melisa perdió la
razón, pero también la ira, pasando por las otras fases.
Fases en la que Marcos estuvo,
ayudándola, apoyándola, consolándola, para todo. Esa fue la manera
como se conocieron, pasando a ser novios oficiales.
¿Que chico soportaba todo eso?
Él la quería demasiado, como ella
creía no merecerse.
-Deberías odiarme-.le dijo a Marcos
esa tarde después de las clases.
-¿Como voy a perder el tiempo
odiándote pudiendo amarte?-.le dijo él en toda respuesta.
-Soy...he sido mala-.rectificó
Melisa.-Y no sé por que, pero no me siento cómoda así...yo...yo no
se quién soy...-.terminó ella con desesperación.
-Yo si-.le dijo Marcos.-Porque yo te
salvé-.le confesó sorprendiéndola, hasta asustandola.
¿Como podía haberla salvado cuando el
coche había estado en llamas, sin quemarse, antes de que estallara?,
se preguntaba Melisa.
-Soy un Ángel Melisa. Un Ángel
Guardián. Tu ángel especialmente. Pero te amo...
Y ahí lo dejó, con las palabras en la
boca y llamándolo “mentiroso” a gritos.
En la mente de Melisa estaba él,
Marcos y habían retazos, trozos, cachos de recuerdos, de momentos; todos de su vida pasada.
Así fue como descubrió que había
roto su promesa de no ser como esas chicas las cuales se habían
burlado de ella tiempo atrás.
Así fue como además, descubrió que
verdaderamente, como decía Marcos, la salvó.
En su vago recuerdo, veía entre las
llamas y el mareo por el humo, como una luz acudía a ella,
protegiéndola de ese calor doloroso, pensando por aquel entonces que
deliraba e incluso que había muerto.
Pero no fue así, Melisa recordó por
fin, montando todos esos cachos de recuerdos como un rompecabezas, el
rostro tenue de Marcos y unas alas alzándose, protegiéndola,
salvandola, llevándosela lejos del fuego, de la explosión, de la
muerte, pero dejándola sola, prefiriendo haber muerto...o no.
Melisa lo pensó bien: debía darle las
gracias por salvarla, le necesitaba, le quería, le amaba
Y así fue.
-No quiero que me des las gracias. Ni
que me digas que me necesitas. Solo que me amas, tanto como yo te amo
a ti, eres mi luz, mi estrella, que digo, eres la luna de mi Cielo-.le dijo él con encantador enojo.
-Mi Ángel, Marcos, deseo repetírtelo:
te amo, te amo y te amo. Nunca dejaré de amarte, nunca dejes de
amarme. Guíame por el buen camino, no permitas que caiga, contigo
estoy salvada.
Y así fue como entonces Melisa se
sonrojó, siendo consciente de tales exageradas palabras,
percatándose de que era la misma que antes: frágil, su corazón,
pero fuerte su armazón, como debía ser.
Aunque se derretía ante él, pues él era su debilidad, así como su fortaleza, reflexionó ella.
Marcos solo pudo quedarse en silencio,
riéndose y besándola con la exageración de las palabras de Melisa,
mientras Melisa lloraba, reía con él , le besaba... y algo así como la felicidad atreviéndose a
llamar a su alma.
Por fin...
Se lo merecía, sin duda ¿verdad?

Un relato bastante original, me ha gustado mucho.
ResponderEliminarSolo que esta parte: Melisa pero; salió indemne. Me costo entenderla... por el 'pero' no se si esta mal ubicado ahí :)
Después todo bien... aunque yo le cambiaría le color de la letra, porque azul con fondo azul me costo bastante enfocar :c
¡Eres del grupo 3 cierto? y también :)
Gracias :)
EliminarEse error ortográfico se debe a que tenía dudas de si poner coma o punto y coma, que es lo correcto? Pues si, está mal, la coma iría después del pero, es decir Melisa; pero, salió indemne. Creo ;)
Y gracias por lo del color de la letra, lo cambiaré, que si no lo e echo es por vagancia, pero si molesta lo quito ya.
Si grupo 3 :D
Interesante, esa tercera persona hace que la historia parezca un cuento de hadas, buena elección para el relato. Es entretenido de leer, quizás esperaba algo diferente y eso de que sea un ángel me ha parecido raro para el desarrollo, pero está bien.
ResponderEliminarSaludos^^
Gracias pues :) Me alegra que te haya gustado.
EliminarTenía que ser un ángel, para que la chica no fuera por el camino erróneo, y además es él quien la salva, algún ser del más allá tenia que ser si o si ^^
Besos
Alguna que otra cosa no me la esperaba. Entretiene y me ha gustado como te expresas.
ResponderEliminarMuchas gracias por tus palabras :) son alentadoras
EliminarTiene un buen giro argumental, y me gusta como desarrollas las reflexiones, detallitos técnicos como el que te señalaron, pero eso se puede mejorar.
ResponderEliminarPD. El cambio de letra sentó bien, saludos.
Muchas gracias :) Tendré en cuenta esos fallos técnicos, me tengo que esforzar más en eso.
EliminarSaludos!
Ah, no me esperaba que fuera su ángel *o* Me encantó tu manera de relatar todo y es una historia tan preciosa :3 Me gusto mucho ^-^
ResponderEliminar¡Hola!
ResponderEliminarPrimero, y respecto a lo que pusiste al incio, todo comentario en este taller es para la mejoría de los escritores en crecimiento ;-) Por eso, hay que buscar la manera de mejorar en esos fallos que otros han percibido. Pero esto no debería de cambiar la forma de escribir propia de cada uno, eso es nuestro valor individual ;-)
Ahora, en cuanto al relato. El personaje de Melisa hizo acordarme de una compañera de la secundaria, comentario a parte, jaja. La historia está bien ;-) Es interesante que el ángel se haya enamorado primero.
En cuanto a fallas que he visto, y que la práctica te va a ayudar a detectarlas y corregirlas, te diría:
-En el inicio: "Melisa era una de esas chicas: tímidas, solitarias y tristes, pero era bella al mismo tiempo." los dos puntos no irían; y, a mi parecer, el segundo "era" no iría. Quedaría: "Melisa era una de esas chicas tímidas, solitarias y tristes, pero bella al mismo tiempo."
-En la duda que tenías: "Melisa pero; salió indemne, con solo..." debería ser "Pero Melisa salió indemne, sólo con..." (yo sigo usando el sólo (de solamente) con tilde, aunque la RAE acepta el uso sin tilde).
-Algunas tildes faltantes.
-En los diálogos no se usa un guión (-), sino una raya (—) http://es.wikipedia.org/wiki/Raya_(puntuaci%C3%B3n) (error común que suele pasar porque en los teclados no suele estar la raya o por falta de costumbre). En la wiki explica cómo es la puntuación en un diálogo ;-)
-Y, tal vez, reacomodaría los párrafos, porque hay oraciones que continúan lo anterior, por lo que deberían de estar seguidas.
A seguir practicando que es la forma de mejorar ;-)
¡Saludos!